Reseña: La Vitrina

Aprovechando la cercanía al Teatro Metropólitan y su extendido horario de cierre, en comparación con otros locales, me decidí a saciar el hambre antes del concierto en este paraje de baguettes que me había recomendado un amigo desde hace meses.

Aterrizando en mi Uber, tanteo la situación buscando algún indicio que me confirme que estoy entrando en el lugar correcto. Me recibe el charcutero notando mi desidia; me siento en una modesta mesita y es gracias al menú que me acercan que descanso aliviado sabiendo que he llegado a...

La Vitrina


Ficha técnica

Giro: Bar de tapas
Ubicación: Luis Moya 31, Colonia Centro, Alcaldía Cuauhtémoc, CDMX
Horario: Lunes a domingo de 12:00 a 20:00 (horario de cierre variable)
Precios: Moderados (~ 300 MXN por persona)
Contacto: (55) 55 21 51 33 | @lavitrinabaguettes
Calificación del Expreso: 4.5

Vistazo

Un local pequeño, con espacio arriba para grupos grandes. El ambiente podría mejorar homogeneizando las luces y subiendo el volumen de la música, además de darle una manita de tigre, ya que da la impresión de estar sucio y descuidado, sobre todo el área del sanitario.

El servicio no es perfecto, pero cumple bastante bien para el local. La sinergia de los chicos es dinámica y cordial, se siente ver a unos amigos trabajar. Todos dispuestos a colaborar en pos de tu experiencia; informados, amables y resolutorios.

Oferta

Típico bar de tapas español con ingredientes internacionales, pero en el centro de la CDMX. Los ingredientes, de una excelente calidad; desde el pan, los vegetales, charcutería, quesos y sus mermeladas artesanales. 

Las baguettes, su fuerte, muy sabrosas en general y de curiosas combinaciones. De un generoso grosor de capas, que basta apretar un poco para ajustar el bocado. La ensaladita que las acompaña es precisa: trozos de lechuga crujiente aderezados con un aceite de oliva opacado por un exceso de balsámico afortunadamente bueno.  

Su agua de servicio sabe bien y la saborizan con guarniciones. Buenos vinos, divertidos de probar, pero nada por lo que volverse locos. Postres que no acaban de integrarse con el resto del menú.


Qué pedir

Me ofrecieron alioli de cortesía, cosa que me agradó por el tema ecológico y para ser mi primera vez decidí probarlo. Muy espeso para mi gusto, pero rico con un muy marcado
 sabor a ajo y bien de sal. No lo pongan en sus baguettes ya que rompe el equilibrio, se los digo por experiencia. En este punto, también me pude dar una idea de la buena calidad del pan.

Con lo que sí recomiendo aderezar es con el aceite picante del menaje, de calidad competitiva y el justo punto de picante le vino de perlas a mi emparedado. Sólo cuidado con el dosificador de la botella.  

La "colombiana" viene con un serrano saladillo que se deshace al masticar, quesos frescos nada intensos y el remate de una exquisita mermelada de guayaba, que pregunté si la ofrecían para llevar y, para nuestra suerte, sí. Me vienen sabores a tomillo u orégano que yacían al interior del pan y al final un regusto a mantequilla que no creo sea propio del brie, no me sorprendería que untaran el pan con ella. Bastante equilibrada.


Para beber, un tempranillo de Castilla; limpio, pero con esas notas de vino industrial que me hizo poner los pies en la tierra. Lo noté bastante alcohólico; de hecho, me achispó un poco. 


En una segunda visita me fui por la "Dalí", ésta con láminas de roast beef, queso brie, mascarpone, rodajas de tomate y mermelada de higo, una delicia de verdad; el sabor no atosiga y la cremosidad de los quesos empatan con la mermelada y la base carnosa, pero algo insulsa del roast beef. Esta vez también pude probar el calimocho, muy decente, creo que la intención con los vinos baratos es más bien la coctelería.



#gastrochisme


Mi amigo me recomendó pedir la "piraña", que al encontrarla en el menú me detiene una advertencia: "cuidado, muy picante", a lo que le escribo y le cuestiono por el grado real de pungencia, y ese maldito traidor me dice que no picaba nada; pero conociendo mi sensibilidad, solicito una prueba de la mermelada de habanero para calarla, el mesero muy amable me lleva una cucharada en un platito y de no haber tenido bebidas a mi alcance, seguramente habría acabado en urgencias. Nota: en efecto, es muy picante.

Qué no pedir

Pude probar la "madrileña", con quesos curados y jamón serrano y no me pareció mala, pero creo que la magia del lugar son las múltiples combinaciones y contrastes de quesos y mermeladas.

El té helado hecho en casa podría estar mejor, la base no comparte calidades en comparación con los alimentos y el equilibrio dulce-ácido.

La tapa dulce, a pesar de no ser mala y de que fue un obsequio en mi primera visita, no recomendaría pedirla activamente ya que quizá peque de sencilla con todo y la rebanada de fresa que usan como guarnición. Un poco de sal resaltaría el sabor. Yo usaría una miel regional más que una genérica para darle acidez y versatilidad.

El espresso no me pareció malo, pero sí ácido, amargo y corpulento. No creo que sea un mal grano, pero sí tiene un mal tratamiento. Igual, no esperaría un café de especialidad en un lugar de tapas y con que no tengan Nespresso ya es un punto a favor.


Recomendaciones

Definitivamente recomiendo hacer una parada para comer fuerte después de una tarde de compras o museos en el centro, como una parada técnica antes de un concierto u obra de teatro en algún recinto cercano o para precopear antes de reliar en los bares de la zona con alguna copa de tinto sin esperar nada especial o, mejor aún, con un calimocho o tinto de verano.

Ir acompañado es buena opción para compartir baguettes y probar sus innumerables opciones ya que no ofrecen medias porciones, excepto en ensaladas. Si quieren probar la "piraña", pueden pedir la mermelada de habanero aparte para ponerle a discreción o directamente cambiarla por otra, son muy laxos al respecto de las modificaciones.

Si ya van de paso, pidan para llevar alguna mermelada o charcutería por gramo aprovechando la rebanadora; no son productos baratos, pero el precio está justificado enteramente por la calidad de la materia prima. Como las mermeladas se envasan in situ y no están al vacío, es imperativo almacenarlas en el refrigerador.

¡Salud!



Fotografias de El Expreso Triple

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