Entrevista: Rodrigo Delgado

¿A quién le dan pan que llore?

Mejor conocido como Godínez Chilango o "El del pan de muerto", Rodrigo Delgado lleva más de una década hablándonos de comida en diferentes medios digitales, más recientemente en su blog Godínez Chilangxs; aunque su aportación más popular seguramente es el #PanDeMuertoChallenge, un reto para él mismo donde explora sus límites económicos y gastrointestinales para traernos un recuento de los mejores panes de muerto que pueda encontrar cada año en la CDMX.

Lo admiro porque yo no podría ni física ni psicológicamente comer, andar ni reseñar como hace él y su Challenge es una labor que no cualquiera se aventaría. Este año, ofreció un paquete con su top 5 de 115 diferentes panes que por supuesto tuve que probar y aprovechando que lo tenía frente a mí, decidí iniciar mi sección de entrevistas con él, al fin y al cabo, lo sigo desde hace 6 años y hay cosas que siempre quise preguntarle...

La verdad es que Rodrigo es muy amable y accesible y la plática estuvo muy buena. Por fines de practicidad y fluidez voy a parafrasear sus respuestas.

Con las manos en la masa

Antes que nada, cuéntame por qué decidiste juntar a los 5 mejores con sus respectivas panaderías y armar paquetes para el público.

— Hace 2 años que empecé con MercadoPago, tuve una junta con ellos y exploramos la idea de un evento de premiación para el Pan de Muerto Challenge, pero por cuestiones de tiempo y logística no pudimos concretarlo.

    Pero se me ocurrió hacer una venta de 50 panes y en un tweet puse "si este tweet llega a 100 likes hago una venta de los 5 mejores" a los 20 minutos el tweet ya tenía 1 000 likes. Así que cumplí, también para demostrarle al patrocinador que había engagement con el Challenge. Los vendí en Buendía en dos fines de semana, se me fue de las manos, el primero fueron 75 paquetes y el segundo 100, todo se acabó en dos horas, fue la locura.

¿Qué es lo más difícil de hacer el Pan de Muerto Challenge?

— El tiempo. Tengo un trabajo humano, normal. Lo que me reduce el tiempo a 4-5 fines de semana, ya que trato de terminarlo cerca del 20 de octubre. Hay días que tengo que hacer ruta de 10-15 panes o planear muy bien mi semana en el trabajo o incluso pedir vacaciones. Dependiendo de dónde esté, voy a las panaderías que tenga cerca.

    También el hecho de la cantidad, la verdad 100 panes sí son demasiados. Hace unos años me dio gastritis a raíz del Challenge, al final sigue siendo gluten y quieras que no te inflama. Y en una ocasión hasta acabé en el dentista por una muela picada por el azúcar.

¿Entonces no es como en los videos en donde vas a una zona en especifico?

— Más o menos, en algunos videos me verás con diferente ropa. Dependiendo de la zona en que me encuentre sí trato de cubrir mínimo 5 de las más cercanas de esa zona para hacerlo lo más rápido posible.

¿Los panes sí te los comes completos?

— Jajaja, es la pregunta que todo el mundo me hace. Si es fin de semana, trato de organizarme con más gente; tengo una amiga con la que voy en la bici en las mañanas y en la tarde con otras personas o si estoy cerca de la oficina, les llevo a mis colegas.

    Si está muy bueno el pan, a veces sí me lo acabo. En Moira's probé el tradicional, me lo comí y luego probé el de pumpkin spice y me lo acabé también. El de Starbucks lo mordí una vez y... no pude. Depende mucho del pan y de cuántos lleve ese día; hay algunos que no les encuentro sabor a la primera mordida y lo vuelvo a morder a ver qué tal.

Independientemente de tu rúbrica, personalmente ¿qué es en lo que más te fijas en un pan de muerto?

— Que sepa a infancia. Recuerdo muy bien el pan de cuando era niño que sí sabía a azahar... o a anís porque el agua de azahar era muy cara. Me gusta que sepa a azahar, no demasiado, pero ya probarás los 5 y verás que todos tienen ese sabor, unos más, unos menos.

    También que sea tradicional. Que se sienta el azahar y la mantequilla. La naranja suplía el azahar y hoy en día le ponen ambos, pero busco que me sepan a los sabores del pan de muerto tradicional de cuando éramos niños, como el que hacía mi mamá, por ejemplo.

El primer lugar, digamos, ¿es en función de tu evaluación o es realmente el que más te gusta?

— Un poco de ambas. Califico con un Excel en el que cada calificación va ponderada, no vale lo mismo sabor o textura que servicio. Ahí me arroja los mejores y los ajusto dependiendo de cuáles realmente me gustaron más porque no es lo mismo calificar panes al inicio que al final del Challenge, el paladar va cambiando y puede que al inicio me parezcan con buen sabor aunque después haya mejores, por eso modifico ligeramente la lista.

Llevas 11 años haciendo el Challenge, ¿cómo era la dinámica en sus inicios?

— Empezó con el Ice Bucket Challenge que estaba de moda hace 11 años, por eso el nombre. La idea era compartir un pan de muerto y nominar a 3 personas para que compartieran uno, así fue la primera edición. 

    Al segundo año lo hice yo solo, comentando los panes de muerto que a mí me gustaban. Al inicio era algo para mí, lo publicaba en Twitter, probaba 20 o 30 panes que me quedaran cerca del trabajo o los que me encontrara. Así se fue transformando de a poco hasta llegar a lo que es hoy en día.

¿Pero por qué pan de muerto y no cualquier otro platillo?

— Porque me gusta el pan de muerto. En ese entonces no era el boom que es ahora, se encontraba sólo en temporada y en pocos lugares. Me hacía mucha ilusión que fuera de temporada y como sale de mi bolsillo, no lo iba a hacer con roscas de reyes. El pan de muerto es más barato y accesible, aunque de un año a otro han subido mucho los precios, pero es más fácil de comer y se me hacía muy rico.

¿Por qué se excluyen algunas panaderías famosas como Rosetta, Gala...?

— No siempre, casi todos los años voy a Rosetta, pero creo que han bajado su calidad y hoy en día me parece un pan que no vale la pena en comparación con otras panaderías. Sí quería ir este año, pero como ya tenía 2 videos en la Roma, preferí saltármela; también porque es real que te miran feo cuando vas disfrazado de ciclista.

    A Gala sí fui este año, pero no tenían pan de muerto cuando llegué. Es difícil también porque en muchos lugares no tienen pan de muerto los primeros días de octubre y yo tengo que empezar el Challenge a inicios de mes. Si se descartan algunos lugares es más por azar y tiempo.

¿No escribías para una revista digital?

— Hace 20 años empecé una página de cultura, teatro, comida... un poco de todo sobre la Ciudad de México llamada MXDF. Se me salió un poco de las manos: llegó a tener más de medio millón de seguidores en redes sociales, era un monstruo. Me costaba mucho mantenerla y decidí cerrarla.

    Con MXDF me buscaban mucho por el tema de la comida, me invitaban a conocer restaurantes y por eso fui clavándome con el tema gastronómico; fui codeándome con editores de periódicos y demás y así fui aprendiendo sobre este mundo. Luego empecé con Godínez Gourmet porque quería algo sólo para mí. Y ahora llevo Godínez Chilango porque quería volver a hablar también de teatro y museos. 

¿Sigues siendo tú solo o ya tienes un equipo detrás?

— Estoy completamente solo. Me ayudó MercadoPago estos últimos años, pero sólo me apoyan con capital para costear el proyecto y compensar la publicidad del Challenge. De ahí en fuera, estoy solito yendo a todos lados, editando los videos por las mañanas antes de trabajar...

Al pan, pan...

No cabe duda que Rodrigo sigue siendo el mismo godín de hueso, ciclista de piel y chilango de corazón que nos ha escrito sus recomendaciones desde hace dos décadas. Le agradezco mucho como siempre su sinceridad en sus respuestas como en sus reseñas y el tiempo de haber sido mi primer entrevistado.

Para más información, les invito a a seguirlo en sus blogs y redes sociales y a leer su artículo del #PanDeMuertoChallenge2025 donde explica también la historia y la parte técnica de su proyecto.

Vayan y prueben alguno de su top antes de que acabe la temporada del pan de muerto. Al cabo que de muertos y tragones están llenos los panteones.

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